Cada día de nuestra vida, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, tenemos la maravillosa oportunidad y la bendición de poder elegir la vida que queremos llevar.
Lo que sucede es que nosotros aún sabiendo lo qué tenemos que hacer no lo hacemos, no emprendemos la acción, no decidimos, no actuamos y postergamos para mañana o para pasado mañana, lo que debemos hacer hoy.
Si quieres que algo cambie en tu vida, necesitas tomar acciones hoy. ¿Tienes claro lo que estás buscando?
domingo, 29 de marzo de 2020
sábado, 21 de marzo de 2020
Ansiedad y Corona virus.
Es muy probable que hoy haya personas presentando episodios
de ansiedad:
Que sientan que les falta el aire, que les cueste respirar.
Que sientan que se aceleran los latidos del corazón, dolor
en el estómago.
Mareos, dolor de cabeza,
presión en el pecho.
Que tengan pensamientos catastróficos o irreales.
Es normal llegar a sentir ansiedad en momentos de crisis e
incertidumbre como los que hemos estado viviendo los últimos días. La ansiedad
es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo para alertarnos de una situación
que podríamos percibir como amenazante.
Lo importante es no ignorar estos síntomas, debemos aprender
a escuchar a nuestro propio organismo.
Lo primero que debemos hacer es calmar nuestra respiración,
detenernos a respirar de manera consciente, cerrar los ojos y tomar aire
profunda y lentamente por nuestra nariz contando mentalmente 3 segundos.
Intenta llenar de aire como si quisieras sacar tu ombligo,
sostienes unos segundos la respiración y botas por la boca lentamente contando
5 segundos, repites hasta lograr calmarte.
Esto lo puedes hacer cuando sientas que estar por
experimentar un episodio de ansiedad y también durante el día, por las mañanas
al despertar, por las tardes y en la noche antes de dormir.
Es un buen momento para alejarnos de las redes sociales,
manejar información y las recomendaciones de los organismos del Estado para la
prevención es suficiente, saturarnos de información puede ser negativo para
nosotros. Si es necesario hasta puedes salirte de los grupos de Whatsapp sin dar
muchos detalles y señalar que posteriormente solicitarás que te vuelvan a
agregar.
Cuestiona tus propios miedos, identifica que pueden estar
generándolos e intenta desmontarlos, no le tengas “miedo al miedo”, mira a tu
alrededor, todo está bien.
Evita pensar demasiado, no imagines cosas que no están
sucediendo, identifica cuando estás teniendo pensamientos negativos,
catastróficos o irreales.
Recuerda que eso que estás pensando NO está sucediendo,
no son reales.
Aprovecha esta experiencia para bajarle el ritmo a tu vida,
descansa, leer un libro siempre es una buena opción, ver películas, escuchar
música, dibujar, escribir, incluso puedes bailar, hacer ejercicios, ordenar el
cuarto.
Evalúa todas las alternativas que tienes. Cada experiencia
que vivimos nos ha ayudado a construirnos, y esta vez con el Corona virus será igual.
Ánimo
martes, 10 de marzo de 2020
Para bailar no hace falta luz.
Para
bailar, no hace falta luz.
Era jueves como a medio día y de la cocina salía el olor de
una tortilla con cebollas, papas y queso blanco, que la mamá de Julio estaba
haciendo a fuego lento.
-Buenos días mamá, bendición, como amaneciste?
-Dios te bendiga y te acompañe hijo, yo amanecí como
siempre, trajinando un poco en la cocina, ya lavé la ropa y barrí la casa.
-¿Y ahora en donde vas a trabajar Julio? Le preguntó la mamá.
-La verdad es que no lo sé, pero estoy seguro que de tantas
empresas que hay en Maracay, alguna me dará trabajo y ojalá que no sea tan
lejos. Descansaré este fin de semana y el lunes por la mañana voy a salir
temprano a buscar por Santa Rosa.
Después de almorzar con esa tortilla, que estaba bien
sabrosa, Julio se acostó a descansar en el patio de la casa que era bastante
fresco, porque había un lugar bajo un
techo que fue construido a la sombra de una mata de mango, que fue sembrada por
su papá. En los mismos días que ocuparon la parcela que les asignaron en el 23
de Enero, para que construyeran su vivienda.
Estando en la cama, recordó la enfermedad que había tenido
su papa, la que le había dejado los pies
hinchados y que según el médico que lo estaba atendiendo era por tener piedras
en los riñones. A julio lo afectaba mucho el ver a su viejo sufriendo por no
poder ir trabajar y por el dolor que sentía en la parte baja de su espalda.
Hacía como seis meses que el señor Gregorio, el papa de
Julio, había comprado una parcela y una bodeguita, al señor Serapio, que no la
podía atender todo el tiempo, porque era policía y tenía que cumplir con sus
guardias. La venta de la parcela y el negocio fue acordada en Bs. 1.500,00. El negocio era apenas un mostrador de maderas,
dos tablas colgadas en la pared para colocar las mercancías, que no eran
muchas, un peso colgado del techo y un pipote de metal, para enfriar con hielo los
refrescos y las maltas. El barrio y el negocio estaban comenzando su historia
juntos.
Casi al frente de la bomba de gasolina de la calle Carabobo,
en Santa Rosa, estaban ubicados los molinos de maíz de la familia Jiménez, y el
señor Marcos que era el dueño, ese día estaba recostado de la pared del frente
de su casa, sentado en una silla de cuero, tomando el fresco de la tarde.
-¿Para dónde va el señor Gregorio?, preguntó apenas verlo.
-Para acá mismo vengo señor Marcos.
-¿Y en que le puedo servir?
- Quiero ver si usted me presta unos 500 bolívares, para
completar una plata que necesito para hacer un negocio.
- No hay problema señor Gregorio, dígale a su señora que
venga esta tarde, para dárselos.
Y así fue como con los ahorros de Julio, guardados de su
trabajo en los Telares de Maracay y el
préstamo del señor Marcos, como se compró la parcela y bodeguita de Serapio.
La mamá de Julio iba casi todos los días con Gilberto, su
hijo menor, en autobús al Mercado
Principal de Maracay, el que está en la calle Santos Michelena, para comprar
pequeñas cantidades de Maíz, Arroz, Pastas, Sobres de sopa, Aceite comestible,
Sal, Tomates, Cebollas y cualquier otra cosa que se vender detallada en el
negocio; donde también se vendían espirales para repeler los zancudos, mechas
para las cocinas de querosén, mantequilla detallada, cigarros, tabacos, queso
llanero y mortadela, que era picada con cuchillo en ruedas delgaditas.
Aún no habían puesto luz eléctrica en el barrio, en algunas
zonas habían plantas de generación, que daban el servicio a 15º 20 casas,
mientras tanto el alumbrado en las viviendas y en la bodeguita, se hacía con
improvisadas lámparas de querosén que ahumaban las paredes. Los refrescos y las
maltas se colocaban dentro de un pipote, sobre el cual se ponían panelas
de hielo, que Julio traía en una
bicicleta de reparto desde la Planta Ganadera, en Santa Rosa.
Para ese entonces todas las calles eran de tierra y cuando
llovía era peligroso caminar por ellas, más de uno tuvo que regresar a su casa
cambiarse la ropa, por haber resbalado y caído en el barrial. El agua corría torrencialmente
por las calles y en varios sitios pasaba
de una calle a otra por el medio de las casas. Una de esas parcelas por donde
pasaba el agua de las lluvias era la que estaba exactamente frente a la casa de Julio, en ella vivía la
señora Margarita con Miguel su esposo, que trabajaba como enfermero en el
Hospital Central de Maracay, ellos tenían tres hijos, dos hembras y un varón.
Eran muy buenos vecinos y amigos de la mamá y el papá de Julio, por ser prácticamente
los fundadores del barrio y ser los primeros que ocuparon las parcelas con sus
respectivas familias.
Una de esas noches en que la lluvia, el viento, los
relámpagos y los truenos, pronosticaban que la tormenta sería fuerte, el agua de la calle se metió por el
medio dela casa de la señora Margarita.
A pesar del ruido de la lluvia se escucharon voces que
gritaban en la puerta de la casa. La mamá de Julio se asomó a la ventana y vio
que era la señora Martina que estaba toda mojada, con una de sus hijas cargada,
cubierta con una toalla.
-Pase adelante vecina, no se sigan mojando, vaya y acueste a
la niña en aquel cuarto.
-Julio, póngase un impermeable y vaya a buscar a otra niña. Camine
con cuidado y no se vaya a resbalar con
la niña cargada.
Cuando Julio se disponía a cruzar la calle, le pareció ver
que en la puerta de la casa a donde tenía que ir, estaba otra mujer cargando un
niño en sus brazos. Luego supo que era una hermana de la señora Margarita, que
se había venido hacía poco para vivir con ella y seguir estudiando. Julio fue a la casa y pasaron juntos el barrial de la
calle, cada uno con un niño en sus brazos.
Siéntense que les voy a preparar una
manzanilla, para que no se vayan a enfermar, dijo la mamá de Julio.
Y Julio vio que la muchacha que no conocía, era una mujer
como de 16 años, de bonito cuerpo, con un pelo castaño y ondulado que le caía
sobre sus hombros y unos ojos negros que casi hablaban bajo la luz de las
lámparas de querosén, mientras dejaba entrever una sonrisa que insinuaba algún misterio.
La señora Margarita los presentó, su nombre era Carlota y estuvieron conversando
hasta que dejó de llover. Cuando se
despidieron ella le dio la mano y le dijo hasta mañana. Y Julio la miró a los
ojos y le dijo, hasta mañana Carlota. Se habían enamorado.
Ya había salido por tres días seguidos en la bicicleta, a
ver si conseguía trabajo, estuvo parado por largo tiempo en las puertas de la
Empacadora California, Envases Venezolanos y en la de Vasos Dixie, habló con
los vigilantes, pero en todas a las que iba encontraba avisos que decían
“Personal Completo” o “No hay Cargos Vacantes”.
Juan de Mata era dos años mayor que Julio, vivía en el mismo
barrio y era uno de sus mejores amigos y se llamaban compadre uno al otro. Juan
trabajaba como vaciador de cerámicas en la empresa Sanitarios Maracay. Un día
se encontraron y Julio le contó lo difícil que se le estaba poniendo conseguir
trabajo y ese mismo día fue cuando Juan le habló de Pedro Germán Anzola, quien era vecino del barrio y que también era el Secretario General del
Sindicato de la Corrugadora de Cartón. En esa época era casi una norma que los
sindicatos presentaran a los que aspiraban ser nuevos trabajadores a las
empresas.
-Compadre, vamos a su casa esta noche; yo sé donde queda, él
vive al pasar el puente de la cuarta avenida de Santa Rosa, vamos y hablamos
con él, yo estoy seguro que si el señor Anzola te da una carta, consigues
trabajo en Corrugadora. De todos modos yo voy a ver qué puedo hacer mañana en
la fábrica.
La semana siguiente el señor Pedro Germán Anzola presentó a
Julio en la Corrugadora, iban con una carta de recomendación del Sindicato, dirigida
al jefe de Relaciones Industriales.
El señor Marchíani los recibió, era un hombre alto, que
usaba lentes, su corte de pelo era muy bajito, bastante gordo y de carácter
bonachón. Durante la conversación de ese día, les dijo que había sido oficial
de la Guardia Nacional y que esta era la primera vez que trabajaba como jefe de
Relaciones Industriales. Anzola se retiró de la oficina y Julio se quedó con el
señor Marchíani.
-Y usted donde trabajó antes, yo lo veo muy muchacho, dijo
para iniciar la entrevista.
-Yo vengo de trabajar como Pesador de Anilinas, por casi
cuatro años, en el departamento de Tintorería de los Telares de Maracay.
-Cuénteme un poco de su familia, y de cómo era su trabajo,
que horarios trabajaba, quien era su jefe y por qué salió usted de esa empresa
tan buena.
Y Julio respondió con seguridad todo lo que le estaban preguntando.
Él quería quedarse trabajando en la Corrugadora, esa era su oportunidad y le
entregó al señor Marchíani una carta de
recomendación que le había dado el ingeniero Wilkesman.
-Por su experiencia y por esta carta, aquí lo que tenemos
vacante en este momento es un puesto como depositario del almacén de repuestos,
si usted está de acuerdo lo voy a enganchar para que vaya aprendiendo y después
se verá. Dígame si trajo el Certificado de Salud y su Cédula de identidad.
-Aquí los tiene.
-Le voy a sacar una copia a la recomendación que usted
trajo y le voy a mandar a hacer un
examen con el médico de la empresa. Esto no se hacía antes, pero la cláusula 22
del Contrato Colectivo contempla que a los nuevos trabajadores se les haga un
examen pre empleo. Y para la empresa es bueno poder detectar alguna hernia
antes de contratar a una persona. Venga esta tarde a las 2.00 PM.
A Julio no le
cabía el corazón en el pecho de la alegría que tenía por haber conseguido un
trabajo. Mientras pedaleaba pensaba en todo lo que le iba a contar a su mamá y
lo alegre que se pondría. Nada de recostarse, se bañaría, comería algo y de
inmediato saldría de regreso. No podía llegar tarde a esa revisión médica.
El Doctor era un hombre como de 40 años, algo serio, de
contextura delgada, y a Julio le pareció que era de origen llanero. La consulta
se realizó sin ningún inconveniente y quedó apto para trabajar, ahora debería
ir a la oficina a buscar el carnet con el número de su ficha, que portaría en el
bolsillo de su camisa y que lo identificaba como empleado de la empresa.
El trabajo como depositario era de mucha responsabilidad,
pero las tareas no eran difíciles, se concretaban en no permitir la entrada a ninguna
persona al almacén, mantener en orden los materiales y repuestos y llevar un
control riguroso de los inventarios. Ahora Julio sentía por primera vez en su
vida la experiencia de trabajar, sentado detrás de un escritorio.
En la pared del fondo del almacén había una puerta de hierro
que se cerraba y abría desde adentro, esa puerta daba acceso a un pequeño
taller donde se hacían y reparaban los troqueles que se utilizaban para
procesar las cajas de cartón. Un día en el segundo turno, Julio abrió la puerta
y conoció al señor Antonio González a quien los compañeros llamaban “El Catire”,
una persona que por esas casualidades de la vida vivía en el mismo barrio. Se
hicieron buenos amigos y el Catire le fue enseñando algunas cosas de su oficio.
Más de una vez estuvo Julio en ese taller de troqueles, viendo y preguntando,
hasta que un día “El Catire Gonzales” le delegó algunas tareas sencillas de su
oficio. Así la jornada de Julio se hacía más amena.
Los repuestos casi siempre eran solicitados por la taquilla del almacén, por los operadores de las maquinas o los
mismos mecánicos. Algunas veces era el mismo Julio quien llevaba hasta el
taller mecánico lo que le habían pedido por el teléfono y así fue como conoció
al señor Teófilo Macías, un mecánico de primera, de los más antiguos de la
empresa y que se había iniciado con el montaje de las primeras maquinarias y por
eso era quien mejor conocía y reparaba sus fallas. Se hicieron buenos amigos y
en los ratos que Julio podía, siempre iba a ayudarlo, para aprender algo nuevo.
Teófilo no era egoísta, y a todo lo que Julio preguntaba le respondía.
Ya se comentaba entre los Supervisores la actitud y la
personalidad de Julio como trabajador. Y varios querían que fuese asignado a su
departamento. Y ese día llegó… El lunes, al entrar a la fábrica y después de
marcar la tarjeta de control, el vigilante le dijo que debería pasar por la
oficina del señor Marchíani. Julio se sorprendió, ya que no se imaginaba el
motivo de esa llamada.
-Julio, le tengo una buena noticia, la Superintendencia de la
empresa ha decido cambiarlo del almacén y por lo tanto usted pasa desde hoy a
trabajar en la planta. Este cambio implica que usted pasará a ganar el salario
de un operario de segunda, que es de 24 bolívares por día. Felicitaciones. Vaya
a la planta y busque al señor Hilario
Díaz, quien será su supervisor, él le dirá lo que debe hacer. Recuerde que debe
trabajar con cuidado, y evitar cualquier accidente en las máquinas y siga
siendo un buen trabajador.
Ahora se le presentaba toda una nueva experiencia, los
operarios eran hombres y las ayudantes mujeres, había los distintos ruidos de las
máquinas, que estaban alineadas cerca unas de otras. No tenía amigos y los temas
de conversación entre los trabajadores eran diferentes a los que Julio estaba
acostumbrado. Pero se acostumbró y se integró rápidamente con sus compañeros y
supervisores.
Más de una vez le solicitaron quedarse trabajando después de
terminar el turno, porque algún operario había faltado y el ya conocía como operar las cortadoras, la máquina de
particiones, la máquina de parafina, las plegadoras, las engrapadoras y la de
troquelar. En poco tiempo Julio ya era un operario integral, al que solamente
le faltaba aprender a trabajar en las impresoras. Redoblar un turno es difícil,
son 16 horas seguidas, pero ese sobretiempo era pagado con un recargo del 40%
más el porcentaje del bono nocturno, si el redoble se hacía de noche. Y ese
dinero extra le permitía ahorrar y seguir ayudando a su casa.
Los primeros tres años había trabajado bajo la supervisión
de Andrés Godoy, Hilario Díaz, Francisco Madero, Antonio Riera y otros
supervisores, sin ninguna queja.
Las calles del barrio comenzaron a ser niveladas, la primera que quedó lista fue la Luisa Cáceres
de Arismendi, que hoy se llama Avenida Principal y es la que atraviesa el
barrio desde la autopista hasta la avenida Miranda. Se estaba viendo como el
gobierno invertía en el empotramiento de las cloacas, venían poniendo los
medidores para el agua, comenzaron a colocar los postes para la luz y a vaciar
el concreto de las aceras en algunas de las calles. Ya no se veían tantas
lámparas de querosén en las casas y se comenzaron a escuchar emisoras de radio
y televisión con noticias y música.
El señor Pedro era compadre del papá de Julio, había nacido
en Charallave, en el estado Miranda y vivía al lado de la bodega con toda su
familia. Ese sábado su hija Casilda cumpliría 15 años y por esta razón había
invitado a los vecinos más cercanos a una fiestecita que sería amenizada con un
arpista y un cantante de Joropo Tuyero.
-Compadre Gregorio, dígale a Julio que venga un rato esta
noche, para que nos acompañe.
-Julio, ¿que vas a hacer esta tarde? preguntó su papá.
-Creo que saldré con Juan, a ver un programa de boxeo y
lucha libre, que están promoviendo en el club “Los Halcones Negros”, que queda
en la calle Colombia.
-La hija del compadre Pedro cumple hoy quince años y él
quiere que vayas a una fiestecita a partir de las 7 de la noche hoy en su casa.
-Pero papá tú sabes que yo no tengo confianza con ellos, y si
voy me aburriré. Yo prefiero ir a ver el boxeo y la lucha libre.
-Tu vez lo que haces, pero me dijo el compadre Pedro que también
había invitado a Carlota, la hermana de la señora Martina.
Julio por algún motivo recordó el día en que su papa le
pidió que lo ayudara a cortar un racimo de cambures que tenía en el patio, para
colgarlo y ponerles carburo para que se maduraran. Y le dijo que tendrían que cortar
la planta para que salieran nuevos hijos.
Julio esa noche se puso su mejor ropa y fue a la fiesta, aún
no habían puesto la luz en la casa, pero las lámparas de querosén alumbraban
bien el ambiente. El arpista, el maraquero y el cantante habían comenzado su
actuación. Al fondo de la sala, estaba Carlota, se acercó a ella y la
invitó a bailar un Joropo Tuyero. La muchacha estaba hermosa y tampoco sabía
bailar esa música, pero poco a poco y sin pisarse, se fueron acoplando al ritmo
de las maracas y el sonido acelerado del arpa. Fueron varias las veces que
salieron a bailar y en una de ellas Julio le preguntó a Carlota si quería ser su
novia y ella mirándole la cara, le dijo emocionada que sí. Esa noche mientras
regresaban a sus casas se dieron su primer beso.
Su primer hijo nació el 5 de marzo de 1963, en el hospital
de Seguro Social de Maracay.
Esta historia continúa…
jueves, 5 de marzo de 2020
Roberto Rolo Luis.
Soy un ciudadano que ahora incursiona libremente
en el mundo de la poesía, los cuentos y la narrativa. Opinando también de vez en cuando, sobre temas sociales, económicos y políticos. Aquí también publicaré trabajos de otras personas que considere apropiados y asentaré también mí posición personal sobre algún tema de actualidad.
Este blog no persigue divertir, solo aspira ser útil y ameno.
Tus comentarios y opiniones siempre serán bienvenidos.
Soy un ciudadano que ahora incursiona libremente
en el mundo de la poesía, los cuentos y la narrativa. Opinando también de vez en cuando, sobre temas sociales, económicos y políticos. Aquí también publicaré trabajos de otras personas que considere apropiados y asentaré también mí posición personal sobre algún tema de actualidad.
Este blog no persigue divertir, solo aspira ser útil y ameno.
Tus comentarios y opiniones siempre serán bienvenidos.
jueves, 6 de febrero de 2020
viernes, 10 de octubre de 2014
¿QUIEN ES EL QUE TE HACE SUFRIR?
No eres Tú, soy Yo...
¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...
Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.
Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.
Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.
No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.
Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente.
Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años alguien me dijo: "Necesito que Enrique me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".
¿Realmente ésa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente... ¿no será un calvario voluntario para nosotros?
No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.
Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "Sin ti me muero", "No puedo pasar la vida sin ti", son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.
Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.
La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella... ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.
"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino".
Este es un ensayo de Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra, y fundador de la Logoterapia.
martes, 22 de abril de 2014
DUERMO PARA SOÑAR
AHORA DUERMO PARA SOÑAR.
"Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar...
decidí no esperar las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio por resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,
y que en éstas está la única y mejor forma de superarnos,
aquel día dejé de temer perder y empecé a temer no ganar,
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui,
me dejó de importar quien ganara o perdiera,
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener,
es el derecho de llamar a alguien "amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento,
"el amor es una filosofía de vida".
Aquel día deje de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente;
Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar...
… ahora simplemente duermo para soñar."
Walt Disney
miércoles, 5 de febrero de 2014
Como se desarrolla el pensamiento positivo.
Como Desarrollar El Pensamiento Positivo
No siempre es fácil mantener la calma y el buen humor como
quisiéramos. A veces, la vida nos hace pasar pruebas desagradables y esto
afecta a nuestro ánimo. Pero, ante situaciones adversas, debemos sonreír y
dejar que el malestar pase lo antes posible. Es esencial para la salud tanto
física como mental sentirse feliz con
uno mismo, con lo que se tiene y con las personas que colman de cariño y amor
nuestras vidas. Por eso quiero que tomes nota de estas ideas para que puedas
desarrollar el pensamiento positivo.
Una
posibilidad para todos: Todos somos capaces de desarrollar el pensamiento
positivo si nos lo proponemos. Ver la parte positiva de cada situación,
enfocarse en lo bueno de las cosas o intentarlo es toda una filosofía de vida
que nos ayudará a ser cada día mejor persona y a sentirnos a gusto con nosotros
mismos y, por tanto, con la vida.
Dar
gracias: Seamos conscientes de todo lo que tenemos, empezando por la
vida, el hogar, la familia, la salud, los alimentos, el trabajo, el sueldo a
fin de mes. Sea la situación que sea que estés viviendo, enfócate en lo que
tienes, y agradécele, cada día y en voz alta. Así sentirás alegría, te concentrarás
en lo bueno y te darás cuenta de lo afortunado que eres.
Sonríe: Aunque
no tengas ganas, esfuérzate por sonreír siempre que puedas. Es un gesto que te
colmará de bienestar, y es una de las claves para desarrollar el pensamiento
positivo. Es increíble cómo al sonreír a cualquiera por la calle, la misma
persona te devolverá la sonrisa. Seguro que hay mucha gente que la necesita.
Deja ir
las cosas: El tiempo pasa y hay personas que se van, sentimientos que
mueren, objetos que pierden valor..., y ante esto, lo mejor es aceptar el paso
del tiempo y la pérdida. Es doloroso, pero aceptando las cosas tal y como
vienen, tu vida se llenará de personas, sentimientos y objetos nuevos adaptados
al momento.
Comparte: Más allá
de la rutina del trabajo, casa y obligaciones, comparte con tus amigos,
familiares, pareja, y con las personas que te quieren. Comparte tú tiempo,
relaciónate, sonríe y vive experiencias nuevas junto a tus seres queridos. Esto
te hará aumentar tu estado de felicidad y a desarrollar un pensamiento positivo.
lunes, 27 de enero de 2014
TU ESTILO DE PENSAMIENTOS Y LA FELICIDAD
Un estilo de pensamiento basado en lo negativo es inadecuado porque:
- Nos hace sufrir.
- Nos impide ver las cosas tal como son.
- Nos dificulta encontrar la solución a nuestros problemas.
Nuestro estilo de pensamiento es aprendido y por lo tanto, puede ser cambiado. Algunos estilos de pensamiento se basan sólo en los aspectos negativos de nosotros, de los demás o de la vida. Niegan una parte importante de la realidad y por eso nos perjudican y hacen sufrir. LO BUENO ES QUE SE PUEDEN CAMBIAR ..
domingo, 19 de enero de 2014
VOY A SEGUIR CREYENDO
VOY A SEGUIR CREYENDO.
Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.
Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.
Y dibujaré una sonrisa; en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristeza.
E invitaré a caminar al que decida quedarse.
Y levantaré los brazos a los que se han rendido.
Porque siempre habrá alguien esperando algo de nosotros…
Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y mariposas que nos brinden su belleza.
Pero si algún día ves que ya no sigo, o callo, acércate, pregúntame que me pasa y dame un abrazo; con eso será suficiente. Seguramente fue que la vida me sorprendió por un segundo y ese gesto hará que vuelva a mi camino.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Un Regalo para el niño Jesús.
UN REGALO PARA EL NIÑO JESÚS
Dos misioneros recibieron una invitación del Departamento de Educación de Rusia en la cual se les pedía que se encargaran de enseñar sobre ética y valores morales basados en principios bíblicos, en sus escuelas públicas. También debían transmitir sus enseñanzas en prisiones, hospitales, departamento de bomberos, policía y orfanatos.
Todo transcurría de acuerdo a lo planificado, hasta que fueron al orfanato de la ciudad. Entre niños y niñas sumaban unos cien, estos habían sido abandonados, abusados y dejados en manos del Estado.
Se acercaban las fiestas navideñas y aquellos niños del orfanato iban a escuchar por primera vez lo que significaba la Navidad.
Les contaron la historia de José y María llegando a Belén; que no encontraron lugar en las posadas, por lo que debieron ir a un establo, donde finalmente el niño Jesús nació y fue puesto en un pesebre.
Mientras escuchaban la historia, los chicos y los empleados del orfanato no podían contener su emoción y asombro, algunos estaban sentados al borde de la silla tratando de captar cada palabra.
Al terminar de contar la historia, les dieron a los chicos unos pequeños trozos de cartón para que hicieran un pesebre. A cada uno de los chicos se le entregó material, papel de colores y todo lo necesario para realizar el trabajo, y ellos siguiendo las instrucciones, cortaron y doblaron el papel cuidadosamente colocando las tiras para simular la paja.
Con unos pequeños recortes de tela de un viejo vestido que una señora había olvidado, se hizo la manta para el bebé. De un fieltro marrón que los misioneros habían llevado, recortaron las figuras de los pastores que visitaron al niño Jesús y de todos los que formaban parte de la escena.
Mientras los niños estaban atareados armando sus pesebres, uno de los misioneros caminaba entre ellos para ver si necesitaban alguna ayuda.
Todo estaba bien hasta que llegué donde el pequeño Yakim estaba sentado, mirando con gran emoción su pesebre terminado. Parecía tener unos seis años de edad.
Cuando miré el pesebre quedé sorprendido al ver que no había un niño dentro de él, sino dos. Llamé rápidamente al traductor para que le preguntara por qué había dos bebés en el pesebre.
Yakim cruzó sus brazos y observando el pesebre comenzó a relatar la historia muy seriamente, por ser el relato de un niño que había escuchado por primera vez la historia de Navidad, la descripción era extraordinaria, pero lo sorprendente fue cuando comenzó a contarnos la parte donde María colocaba al bebé en el pesebre.
Fue en ese momento cuando aproveché y le pregunté: -¿Quien es el otro bebe que esta junto a Jesús?
Yakim, con absoluta seriedad e imaginación, empezó a explicarnos:
Entonces Jesús me dijo que yo podía quedarme allí con Él, pero le dije que no podía, porque no tenía un regalo para darle.
Entonces se me ocurrió que un buen regalo podría ser darle calor.
Por eso le pregunté a Jesús:
-Si te doy calor, ¿Ese sería un buen regalo para ti?
Y Jesús me dijo: -Claro que si, ese sería el mejor regalo que me podrías dar.
Por eso que me metí dentro del pesebre y me acosté a Su lado para darle calor, en ese momento Jesús me miró y me dijo que podía quedarme allí para siempre.
Cuando el pequeño Yakim terminó su historia, sus ojitos brillaban llenos de alegría y de emoción como si ese pensamiento se hubiera transformado en realidad. Puso sus manos sobre su cara y lloro con un sentimiento muy profundo, porque por primera vez había encontrado a alguien que jamás lo abandonaría, ni abusaría de él. Alguien que le brindaría un amor incondicional y estaría con él para siempre.
Gracias a Yakim, aprendí una lección que jamás olvidaré y que además todos podemos vivir, sin necesidad de haber sido huérfanos, abusados, ni abandonados.
«Por muy confortable y cómodamente que vivamos. Aunque estemos, rodeados de nuestros seres queridos, de amigos y seamos amados, apreciados y respetados; todos sin excepción necesitamos estar al lado de Jesús para compartir ese calor a través del cual recibiremos amor, paz, aceptación y sobre todo, encontraremos nuestro lugar en el escenario de la vida»
¡¡Feliz Navidad!!
sábado, 14 de diciembre de 2013
CONSEJO PERMANENTE.
Acepta tus debilidades y acepta tus triunfos, al fin y al cabo tus éxitos son sólo para ti. Nadie sabe mejor que tú lo qué necesitas para ser feliz. No admitas en tus pensamientos las palabras derrotistas de los demás, ni los miedos ajenos.. Eso es todo.
miedos ajenos.
miedos ajenos.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
VOY A SEGUIR CREYENDO.
VOY A SEGUIR
CREYENDO.
Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.
Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.
Y dibujaré una sonrisa; en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristeza.
E invitaré a caminar al que decida quedarse.
Y levantaré los brazos a los que se han rendido.
Porque siempre habrá un niño
esperando algo de nosotros…
Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol y en medio del desierto crecerá una planta.
Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y mariposas que nos brinden su belleza.
Pero si algún día ves que ya no sigo, no sonrío, o callo, acércate y dame un beso, un abrazo, o regálame una sonrisa; con eso será suficiente. Seguramente fue que la vida me sorprendió por un segundo y ese gesto hará que vuelva a mi camino.
Nunca lo olvides: “El pasado es polvo, el futuro es viento, el presente es
vida.
Si amas perdona, si no amas olvida… Pues el amor nunca muere, sólo cambia
de lugar…”
lunes, 28 de octubre de 2013
EL PODER DEL PENSAMIENTO..
Este artículo fue publicado en Internet el 19 de noviembre de 2009 y me ha perecido muy pertinente hacerlo llegar a ustedes en esta oportunidad.
El Poder del Pensamiento.
Por Sandra Iozzelli
En Mayo de 1954 Roger Banister se convirtió en el primer atleta en correr una milla en 3 minutos, 59.4 segundos, batiendo así un récord que se había intentado romper por más de 100 años. Este acontecimiento atrajo la atención de los medios en todo el mundo. En ese entonces, los científicos y médicos decían que conseguir una hazaña como esa era humanamente imposible, que intentarlo podría hacer que el corazón de una persona explotara, que los huesos se rompieran y que los músculos se rasgaran en el esfuerzo… Esta hazaña de por si es asombrosa, pero quizás lo más interesante, es lo que sucedió después… En el lapso de 7 meses de batido este récord, otros 37 atletas consiguieron romper también con la barrera de los 4 minutos y en los siguientes 3 años, lo hicieron otros 300…
La pregunta clave es ¿cómo sucedió esto? Si unos meses antes, correr una milla en menos de 4 minutos se consideraba algo físicamente imposible ¿cómo fue que apenas Roger Banister logró batir este récord, muchos otros lo hicieron también? ¿Es que el cuerpo humano realizó un salto cuántico repentino que hizo que las capacidades del cuerpo humano se expandieran? Está claro que no… que lo que cambió fueron los pensamientos de las personas… y lo que antes parecía imposible en sus mentes, ahora ya no lo era… Una creencia limitadora, un paradigma se había roto, y entonces el ser humano se vio capaz y logró fácilmente lo que antes parecía imposible…
Con esto quiero mostrarte el poder que tus pensamientos tienen en tu vida, lo mucho que te pueden limitar o te pueden hacer capaz. Tu mundo es un reflejo de lo que piensas y crees. Tus pensamientos te pueden hacer sentir feliz o triste, optimista o pesimista, capaz o incapaz. Algunos pensamientos pueden ser amables, amorosos y optimistas, otros estresantes, limitadores y pesimistas. Y son estos últimos los que nos impiden ser felices y vivir plenamente.
Muchas veces vivimos en base a pensamientos y creencias que hemos aprendido desde niños, pensamientos limitadores, miedos y paradigmas y que hemos dado por sentado, como verdades absolutas y que no hemos cuestionado para comprobar su veracidad. Mientras creemos en ellos, vivimos también en base a ellos. Te invito a que prestes atención a tus pensamientos, a los pensamientos que rondan tu cabeza y ver como te llevan a vivir la vida de una manera amable, confiada y optimista o a vivir la vida con miedo y limitaciones.
Por ejemplo, recientemente estaba con un equipo de ventas que pensaba que ser la compañía más nueva en su sector era un obstáculo para lograr sus objetivos de ventas. Una vez que identificamos esta creencia limitadora, empezamos a cuestionarla con las siguientes preguntas…
- ¿Es eso verdad? ¿Es verdad que ser una empresa nueva es un obstáculo para sus ventas? La respuesta inicialmente fue si.
- Seguimos indagando y les pregunté si podían saber que “era verdad con absoluta certeza” que ser nuevos era un obstáculo para sus ventas. Empezaron a dudar, no podían estar totalmente seguros de esto…
- Les pregunté cómo se sentían cuando estaban delante del cliente y pensaban que ser nuevos era un obstáculo. Cómo trataban a sus clientes cuando tenían ese pensamiento. Me explicaron que se sentían inseguros, a la defensiva, iban con una idea pesimista de los resultados, estaban inquietos y nerviosos, no eran tan amables con sus clientes porque pensaba que les dirían que no y que no estarían abiertos a sus servicios. Se imaginaban una serie de resultados negativos y objeciones antes siquiera de llegar. Salían cansados de la reunión…
- Les pregunté entonces, cómo se sentirían, cómo serían las cosas si no pudieran creer el pensamiento de que ser nuevos era un obstáculo para sus ventas. Me dijeron que más confiados, más seguros, más tranquilos para actuar, responder, y manejarse apropiadamente con el cliente…
¿Puedes ver la gran diferencia entre creer un pensamiento o no? ¿Puedes ver cómo, cuando creen que ser nuevos los limita, se sienten pesimistas y desmoralizados antes siquiera de llegar al cliente y cuando no tienen ese pensamiento, se sienten más seguros, optimistas y confiados? ¿Y puedes ver cómo eso puede reflejarse en una mejor relación y trato con el cliente y mejores resultados?
Por ultimo, los invité a invertir el pensamiento y ver cómo lo opuesto de lo que ellos creían podía ser tan verdadero o más… Es decir, cómo el hecho de ser nuevos podía ayudarlos a alcanzar sus objetivos y ser una fortaleza en lugar de una debilidad…
Aquí algunos de los ejemplos que encontraron de cómo esto podía ser tan verdadero o más que el pensamiento original:
- por ser nuevos, nos esforzamos más en ganar un cliente y damos un mejor servicio…
- la gente muchas veces prefiere una empresa nueva y más pequeña donde se sienten mejor atendidos y se sienten clientes más importantes, a una empresa grande y de trayectoria, donde se convierten en un cliente más…
o porque se desarrollan más a nivel profesional para poder responder a las objeciones que un cliente les pueda plantear por su posición de nuevos y los empuja a desarrollar al máximo sus habilidades como vendedores…
Inicialmente, el ser una empresa nueva, les hacía sentir en desventaja, como si tuvieran algo que ocultar. El cuestionar este pensamiento limitador e invertirlo les permitió abrir su mente, sentirse cómodos con el hecho de ser nuevos, e incluso verlo como una fortaleza que podían sacar a relucir delante del cliente.
Ahora piensa ¿cuáles son esos pensamientos que te limitan a ti? ¿Qué es lo que te frena a hacer lo que te pide tu corazón?. Responder a estas preguntas te podrá dar pistas sobre cuáles son los pensamientos que te están limitando a hacer lo que tu corazón desea. El primer paso es reconocer tus pensamientos limitadores… Y el siguiente cuestionarlos para liberarte de ellos y así batir tus propios récords
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